Quequén, – Un grupo de jóvenes de la delegación peronista del pueblo quequénense realizó una movilización para visibilizar dos problemáticas ambientales que afectan directamente a la ciudad: la contaminación del caño cloacal y el avance de la erosión costera.
Los manifestantes solicitaron con carácter de urgencia la reparación del caño emisario submarino y construcción de una planta de tratamiento de afluentes cloacales. El objetivo es garantizar que los residuos cloacales reciban el proceso adecuado antes de ser vertidos, evitando la contaminación de la costa y protegiendo la salud pública.
Al mismo tiempo, advirtieron sobre el grave proceso de erosión que sufre la costa de Quequén. El avance del mar ha reducido drásticamente la playa de arena, quedando actualmente solo entre 300 y 400 metros aptos. El resto del sector costero presenta acumulación de piedras, lo que lo vuelve inviable para el uso recreativo y el baño.
“Quequén está creciendo a nivel turístico y urbano, con nuevas inversiones en la zona costera. Pero ese crecimiento no es sostenible si perdemos nuestra playa y seguimos descargando residuos sin tratar”, expresaron desde la organización.
Los jóvenes convocan a autoridades locales, provinciales, Nacionales y la comunidad en general a trabajar en conjunto para implementar soluciones concretas que protejan el ambiente y el futuro turístico de la ciudad.